Roble:
esta madera tiene como principal atributo su dureza y es de color amarillo, aunque también existe en otra gama de colores y es posible trabajarla para lograr otros acabados.

Castaño: es resistencia es una madera similar al roble. En colores puede estar en café oscuro o claro. Es perfecta para la fabricación de puertas de muebles de cocina, y puedes tener la certeza que te durará muchos años.

Caoba: este tipo de madera es sinónimo de calidad, aunque suelen ser muy caros los muebles de dicha madera. Esta madera para muebles requiere de cuidados especiales, como humedad en el ambiente y evitar su exposición al sol.

Pino: es una madera con muchas buenas características, es fácil de trabajar y de alta duración. Es posible encerar esta madera. Su principal desventaja es que, al ser una madera blanca, es fácil que cualquier raspón o golpe se quede marcado.

Cerezo: se distingue por su hermoso color rojizo, aunque es todo lo contrario al roble en cuestión de dureza. Actualmente muchos muebles se fabrican con esta madera. Un mueble de cerezo es fácil de limpiar, sólo es necesario evitar su exposición al sol


Fuente: vipreformas.es